Tomando a un desprevenido lector por sorpresa, me zambullo sigilosamente en los secretos.


jueves, 8 de abril de 2010

Había una vez. O no?


El "Había una vez" se tomó vacaciones. Puso el cartel "Local atendido por perdices". Perdices que hoy son felices, al no ver su cruel destino cerca, al saber que no terminaran salpimentadas y encrustadas en tenedores, ni entre rodajas de pan. No hay historia. No hay comensales de perdices... ¿No hay gente felíz?

"Había una vez", le ruego regrese pronto con sus dos pies derechos. Aquí no hay forma de terminar bien... Es decir, hay forma de terminar bien, pero las perdces se rehusan. O Algo así.

3 comentarios:

  1. sabé que guarde este texto en mi compu. y si algún día me dejas obtenerlo para ponerlo en mi blog voy a hacer :DDDDDDDDDDDDDDDD jaja

    ResponderEliminar
  2. jajaja, no se me ocurrió mejor comienzo, sé que no es bueno pero tiene algo -no se bien qué- muy nuestro, muy de chispa. jaja (:
    podría haber salido mejor. Obvio prestadísimo cuando gustes, e invitado a hacer tu versión cuando gustes.

    ResponderEliminar
  3. jajaja, no se me ocurrió mejor comienzo, sé que no es bueno pero tiene algo -no se bien qué- muy nuestro, muy de chispa. jaja (:
    podría haber salido mejor. Obvio prestadísimo, e invitado a hacer tu versión cuando gustes.

    ResponderEliminar